Chetumal, Q.R., Benjamín Gutiérrez Reyes, presidente de la Asociación de Productores Cañeros A.C., reconoció que si los productores de cañas ya venían sufriendo las consecuencias generadas por la pandemia del Covid-19, debido a que se paralizo el campo, las inundaciones ocasionadas por el paso de la tormenta tropical “Cristóbal” colapso aun más a los productores del campo, ya que con las inundaciones en el sur del estado son 7 mil hectáreas de caña de azúcar las que se perdieron, según la estimación más reciente de los productores.
Resaltó que los cultivos más afectados corresponden a los ejidos de Cacao, Pucté, Álvaro Obregón, Carlos A. Madrazo, Sergio Butrón Casas y Ramonal, en donde llevan 15 días bajo el agua.
De igual forma expresó “El rebrote aún está menos de 70 centímetros de altura y el agua ya las rebasó, esto quiere decir que estas cañas ya no servirán para la zafra 2020-2021 y ya están consideradas como siniestradas, lo que significara una pérdida de aproximadamente 300 millones de pesos”.
Por su parte Sergio Crisanto Morteo, presidente de la Unión Ganadera Regional (UGR), dijo que la estimación preliminar de las perdidas es de por lo menos 200 cabezas de ganado bovino muertos en el sur de Quintana Roo, víctimas de las inundaciones y escurrimientos pluviales, que estos datos son los primeros que dan a conocer luego de reuniones de evaluación de daños con los presidentes de los Comités de las Asociaciones Ganaderas Locales.
De igual forma, enfatizo que aún hay decenas de ranchos y miles de hectáreas de pastizales se encuentran bajo el agua, por lo que podría haber más. Cada cabeza de ganado ronda de entre los 15 mil hasta los 20 mil pesos, aunque hay ganaderos que perdieron ejemplares de raza de más de 50 mil pesos.













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